Todo comenzó con la idea de un reportaje, nos cuenta Tubbeh, de 25 años de edad. Por esas fechas, la reportera gráfica visitaba el colegio "Amanecer", un centro de educación especial para niños con autismo. De repente, algo sucedió: se perdió la objetividad del lente, las emociones surgieron a flote y el trabajo periodístico fue desechado para ingresar en un campo más personal. Gihan había desarrollado una conexión especial e inmediata con Adrián, un niño de trece años con autismo severo.
Después de varias visitas a casa de Adrián, la fotógrafa compuso la serie que ahora es reconocida con el World Press. Una dosis de profundidad y un acercamiento particular a la realidad incomprensible del autismo son los rasgos decisivos en la selección de Gihan.
La serie se ha trabajado, cuenta su autora, de un punto de vista que no ha sido ni informativo ni estético, sino que trasciende en su condición emocional. "Es una búsqueda interior", comenta.
Esa es la cuestión
Gihan viene de una racha interesante. Desde el año pasado, cuando fue una de los 12 fotógrafos escogidos para participar del los Master Classes del World Press Photo, la ofertas internacionales no se hicieron esperar. La fotógrafa tiene clara, sin embargo, una separación entre su estética y su trabajo comercial, para evitar cualquier tipo de contaminación.
En su factura hay siempre una relación fuerte con los sentimientos. La fotógrafa se compromete con los temas que le afectan directamente, con las situaciones que la obligan a cuestionarse. Eso, confiesa, es lo que más le gusta de la fotografía.
Sesentaitres fotógrafos fueron premiados en este certamen. El argentino Walter Astrada, ganó en la categoría "Sport News" del World Press Photo; el chileno Carlos Villalón, el segundo en "General News"; el brasileño Daniel Kfouri, el tercero en "Sport Action"; la ecuatoriana Karla Gachet, el tercero en "Arts and Entertainment"; y el mexicano Guillermo Arias, mención honrosa en "Comteporary Issues".
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